En resumen
- El cerramiento lateral en galpones avícolas actúa directamente en el control de corrientes de aire, la entrada de luz y la estabilidad térmica.
- La elección del material debe considerar la resistencia al viento, la impermeabilidad, la facilidad de higienización y el bloqueo de la radiación UV.
- En galpones convencionales, la cortina interviene en la ventilación natural; en galpones de presión negativa o túnel, la función principal pasa a ser el sellado estanco.
- Cables, poleas, malacates y solapes bien alineados evitan desgarros prematuros y oscilaciones bruscas en el ambiente del lote.
En la avicultura industrial, la gestión del ambiente interno determina la conversión alimenticia, la ganancia de peso y el índice de mortalidad de las aves. Los laterales del galpón representan la barrera física más dinámica de esta estructura: necesitan abrirse para renovar el aire o cerrarse por completo para retener calor en las primeras semanas de vida del lote y bloquear ráfagas de lluvia o viento.
La cortina para galpón avícola no es solo una barrera plástica. Se trata de un componente funcional de la climatización del galpón. La especificación errónea del material, gramaje o sistema de sustentación resulta en filtraciones, variaciones térmicas y un desgaste acelerado bajo la acción continua del tiempo.
Funciones de la cortina en el ambiente avícola
La cortina lateral cumple distintos objetivos según la fase de desarrollo de las aves y la tipología constructiva del aviario:
- Retención de calor en la fase inicial: en las primeras semanas, los pollitos requieren temperaturas más elevadas y estabilidad térmica. Las cortinas laterales y las cortinas divisorias internas ayudan a contener el aire caliente generado por las criadoras o calefactores.
- Control de ventilación y renovación de aire: en galpones con ventilación natural o mixta, la regulación de la apertura superior o inferior de las cortinas controla el flujo de aire, expulsando humedad y gases como amoníaco y dióxido de carbono sin generar corrientes directas sobre la cama.
- Sellado estanco en galpones climatizados: en sistemas tipo túnel (presión negativa), la cortina debe garantizar la estanqueidad lateral para que se alcance la presión estática correcta y el aire ingrese exclusivamente por los inlets o por los paneles evaporativos.
- Protección contra la intemperie: lluvias con viento fuerte pueden mojar la cama del galpón si las cortinas presentan holguras, desgarros o solape insuficiente, lo que provoca el apelmazamiento de la cama y una liberación excesiva de amoníaco.
- Manejo de luminosidad (dark house): en galpones diseñados para un control estricto de la luminosidad, las cortinas opacas (blackout) impiden la entrada de luz solar directa, permitiendo programar artificialmente los ciclos circadianos.
Criterios para la especificación del material
Las cortinas avícolas sufren una exposición continua a la intemperie en la cara externa y a vapores químicos agresivos (como el amoníaco) y polvo en la cara interna. Los principales puntos de atención al seleccionar el material incluyen:
Resistencia mecánica y tracción
El tejido base debe soportar las presiones laterales causadas por vientos fuertes sin sufrir deformación permanente ni roturas en las líneas de fijación. Las lonas laminadas de polietileno o PVC con trama de refuerzo tejida ofrecen una distribución uniforme de la tensión mecánica.
Protección contra radiación ultravioleta (UV)
La incidencia directa del sol degrada los polímeros comunes, volviéndolos resecos y quebradizos en pocos meses. El material debe contar con una aditivación anti-UV suficiente para soportar ciclos severos de radiación solar sin desmoronamiento prematuro.
Bloqueo y paso de luz
- Cortinas translúcidas o semitranslúcidas: indicadas para galpones convencionales en los que se aprovecha la luz natural para la iluminación diurna.
- Cortinas amarillas o azules: comunes en modelos con ventilación mixta, proporcionando confort visual y difusión de luz.
- Cortinas negras o doblemente laminadas (blackout): esenciales para galpones oscurecidos, con la cara exterior clara para reflejar el calor solar y la cara interna oscura para bloquear la claridad.
Higienización y bioseguridad
Entre el final de un lote y el alojamiento del siguiente, las instalaciones pasan por el vacío sanitario, con lavado a presión y desinfección química. La lona debe tener una superficie lisa e impermeable, evitando la acumulación de biopelícula, hongos o residuos que resistan la higienización.
Componentes mecánicos y accionamiento
Incluso un tejido de alta resistencia fallará si el sistema de suspensión y fijación resulta inadecuado. El conjunto mecánico de la cortina comprende:
- Tubos de enrollado o cables de sustentación: responsables del movimiento de la cortina. Tubos con rebabas o cables de acero desgastados y oxidados provocan fricción cortante en la tela.
- Poleas y malacates: poleas de nailon o metal con un diámetro compatible reducen el esfuerzo de tracción. Malacates manuales o huinches automáticos integrados a termostatos ajustan la altura con precisión.
- Faldón o murete de contención: la parte inferior de la cortina debe contar con un solape bien sellado respecto al murete de mampostería. Este faldón evita la entrada de corrientes de aire frío a ras del suelo y las fugas de aire en sistemas de presión negativa.
- Mallas de protección antipájaros: la cortina trabaja siempre en conjunto con mallas de trama fina exigidas por las normas de sanidad animal, evitando el ingreso de aves silvestres cuando las cortinas están bajas.
Integración con el drenaje externo y canaletas
El agua pluvial que escurre por las cortinas laterales debe ser conducida lejos de los cimientos y del murete del galpón. Si el agua del tejado gotea directamente sobre la cortina o si el suelo alrededor de los muretes se encharca, aumenta la humedad interna y se acelera el deterioro de las partes metálicas del sistema.
La instalación de calhas rurais en los aleros de los galpones recolecta el flujo de precipitación, protegiendo los cerramientos laterales de salpicaduras de barro y canalizando el agua limpia hacia el drenaje o depósitos de captación.
Para conocer soluciones a medida de cerramiento lateral para galpones de producción animal, consulte los detalles de cortinas para aviários e suínos.
Buenas prácticas de instalación y mantenimiento
- Ajuste de tensión: no deje la lona excesivamente floja (lo que facilita el efecto vela ante el viento) ni tensada más allá de los límites nominales (lo que desgarra ojales y dobladillos).
- Inspección preventiva de cables: cambie cables deshilachados o corroídos antes del inicio del lote para evitar que una cortina caiga accidentalmente durante períodos de calor o frío extremos.
- Sellado en los extremos: cierre las hendiduras entre los bordes de la cortina y los pilares terminales con perfiles adecuados, garantizando que el flujo de aire ingrese únicamente por donde fue proyectado.
- Limpieza regular: lave la lona con detergentes neutros y desinfectantes autorizados durante el vacío sanitario, evitando raspados con herramientas punzantes que eliminen las capas protectoras del material.




